El Atlético de Madrid se impuso esta noche al Espanyol en el Olímpico de Montjuic por 0-2 y, de esta forma, mantiene su ventaja de 3 puntos sobre su perseguidor. Los goles del ‘Kun’ Agüero y Diego Forlán, ambos en el primer tiempo, fueron una carga demasiado pesada para los ‘pericos’ que, en ningún momento, supieron plantarle cara al encuentro y cuajaron uno de sus peores partidos de la temporada.
Con esta victoria, el conjunto rojiblanco se acerca cada vez más al objetivo marcado a principio de temporada: terminar entre los cuatros primeros, para así poder disputar la próxima edición de la Liga de Campeones. A falta de dos jornadas, parece difícil que el Sevilla pueda alcanzar en la tabla a los ‘colchoneros’, aunque, viendo los rivales con los que se verán las caras sendos equipos el próximo domingo (Atlético-Depor, Betis-Sevilla), nada es definitivo por ahora.
A medida que se acerca el final de la presente campaña, como por arte de magia, las críticas a Javier Aguirre van desapareciendo paulatinamente. Y es que, aunque este equipo haya sido de los más irregulares este año, siempre ha estado en la zona alta y, por si fuera poco, está a sólo un triunfo de conseguir su principal propósito. El técnico mexicano, a pesar de mostrarse como un estratega miedoso en numerosas ocasiones, ha llevado al cuadro de la capital a donde nadie había podido llevarlo en los últimos años. Cierto es que ha cometido muchos errores que, posteriormente, le ha costado rectificar. Errores como la venta de Maniche, que, unida a las lesiones de Thiago Motta, dejaron a Raúl García como el único mediocampista aprovechable del equipo. Luego, la sorprendente explosión del joven Camacho, consiguió que el centro del campo del Atlético volviera a ser mínimamente competitivo. Además, si unimos el desastre de temporada de José Antonio Reyes, del que se esperaba muchísimo más, y la mala suerte de algunos jugadores con las lesiones (Leo Franco, Seitaridis,…), podríamos concluir con que el entrenador ‘azteca’ ha conseguido sacar a flote a un barco que tenía muchas papeletas de volver a hundirse hace unos meses.
En resumen, quedan dos jornadas de infarto, tanto para atléticos como para sevillistas. Si todo sigue su curso, el vaivén de victorias y derrotas que ambos conjuntos vienen mostrando, llevaría a los madrileños a la máxima competición continental después de muchos años. Eso sí, esa falta de competitividad que muchas veces le ha sido atribuida a los del Manzanares podría volver a pasarles factura. Veremos si la magia de gente como Maxi o el ‘Kun’ conseguirá equilibrar la balanza.
Diego Caballero - 08.05.08



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