
Tras la victoria en la cancha del Wigan (0-2; C. Ronaldo, Ryan Giggs) y el empate del Chelsea en casa ante el Bolton, el Manchester United volvió a consagrarse como campeón de la Premier League.
Los de Alex Ferguson estaban obligados a vencer en su visita al JJB Stadium, si no querían depender de su perseguidor, el Chelsea, con el que se encontraban empatados a puntos. Los ‘diablos rojos’, como era de esperar, salieron convencidos de sus posibilidades y fueron a por la victoria. Eso sí, sin mostrar el juego efectivo y rápido que le había caracterizado a lo largo de la presente campaña. Aun así, los visitantes se adelantaron en el marcador cuando se rondaba la media hora de juego. Cristiano Ronaldo, quién si no, puso a los suyos por delante en el marcador al transformar una pena máxima. A partir de ahí, el partido perdió ritmo y, aunque los de Manchester dominaban, no lograban sentenciar el choque.
Por su parte, en Londres, los ‘blues’ se adelantaban en el electrónico con un tanto de Andriy Shevchenko, llevando así los nervios a la grada donde se encontraban los numerosos aficionados del United desplazados a Wigan. Los hinchas visitantes se temían lo peor, al ver que su equipo no conseguía definir de una vez por todas. Pero, como no podía ser de otra manera, en una situación y un escenario como el de ho
y, la épica tenía que hacer su aparición. Y, puede ser cuestión de casualidades, pero el galés Ryan Giggs, que salía al campo en la segunda mitad y que hoy igualaba la marca de Bobby Charlton en cuanto a encuentros disputados con la camiseta ‘red’ se refiere, anotó el gol que sentenció el choque, a diez minutos del final, y llevó la tranquilidad al banquillo y la grada visitante.
Ya no había nada qué hacer, en Stamford Bridge la noticia del gol de Giggs llegaba incluso a los jugadores del Chelsea que, desesperanzados, se dejaron empatar en tiempo de descuento con el gol de Kevin Davies. El Wigan lo intentaba, con más orgullo que ganas, pero ya no se le iba a escapar un nuevo título de Liga a los de Ferguson. El árbitro pitaba el final y la marea roja desplazada a la ciudad del noroeste de Inglaterra explotaba de alegría. Habían derrotado a los azules en la primera de las dos finales que tenían con ellos. A pesar de las dudas en las últimas fechas, habían vuelto a alzarse como campeones de la Premier y, por si fuera poco, tienen la oportunidad de ponerle el broche de oro a una temporada magnífica, el próximo día 21, en Moscú.
Diego Caballero - 11.05.08


Mayo 11th, 2008 a las 19:22
Más que por el Manchester me alegro por Carlitos Tévez, gran futbolista y enorme persona! Vamos Apache!!