
Nuestros vecinos ya han puesto un pie en los cuartos de final, tras vencer a República Checa por 3-1 en la tarde de hoy. Después de un primer tiempo bastante igualado, que acabó con empate a un gol, los portugueses se decidieron a ir a por el partido en cuanto el árbitro ordenó el comienzo de la segunda mitad.
Aunque los chechos, en cuanto conseguían la pelota, no escatimaban en esfuerzos en la búsqueda de la porteria rival, fueron los ibéricos los que dominaron el cuero en este inicio del segundo período y gozaron de las mejores ocasiones. A pesar de que los lusos, en especial Cristiano Ronaldo, empezaban a aprovechar el inmenso hueco que los de Karel Brückner tenían entre la línea defensiva y la de medios, el tanto no llegaba y seguían pasando los minutos.
Pero faltaba el detalle, ese momento en el que la calidad de los jugadores especiales se muestra decisiva. Deco, quién si no, controló el esférico en la esquina izquierda del área grande contraria, dribló, aguantó la bola, de la forma en la que en él es característica, y levantó la cabeza. Justo en ese instante, Ronaldo llegaba desde atrás y volvía a sacar tajada de ese tremendo espacio entre líneas que citábamos antes, al igual que había hecho en el primer tanto de su equipo. El del Barça levantó la cabeza, vio a su compañero y, con un toque preciso con el exterior del pie derecho, le dejaba el balón en bandeja para que el de Madeira fusilara a Cech y pusiera por delante a los suyos.
La igualada se rompía y ahora los chechos tenían que remar contracorriente. Llegaron las prisas, la entrada del ‘Gigante’ Köller y la inmediata reacción de Scolari, introduciendo a Meira para defender al ‘9′ rival. Más tarde, ya sobre la hora, llegaba el definitivo tanto de Quaresma, a la contra, con los rojiblancos volcados sobre el área rival. Pero eso ya era un producto del paso del tiempo y del golpe de los portugueses con el segundo tanto.
Dos equipos que buscaron la victoria desde el principio y que, aunque no nos regalaron un encuentro espectacular como el de Holanda o el de España, nos entretuvieron en un choque emocionante y con alternativas en el juego. República Checa aceptó la invitación de Portugal y entre los dos llevaron el partido a ese sitio donde los grandes son los que deciden, a ese lugar que visitaremos tantas veces cuando vengan las batallas a vida o muerte. Y ahí, en ese lugar, los rojos contaban con un importante desajuste defensivo y los blancos, por su parte, tenían de su lado a Deco y a Cristiano.
Diego Caballero - 11.06.08


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