
Como viene siendo habitual en los últimos años, la victoria de la selección española en el debut de una competición internacional volvió a desatar la euforia de periodistas y aficionados. Nuevamente, parece ser que por ganar el partido inicial ya somos favoritos al cetro europeo, considerándonos el mejor equipo del mundo. Sin embargo, no es baladí recordar la situación vivida hace exactamente 2 años. Tras el 4-0 infringido a la selección ucraniana, la prensa española daba por hecho el titulo mundial, despreciando al resto de selecciones participantes. Después de derrotar por la mínima a las “potentes” Túnez y Arabia Saudí, cayó justamente en octavos de final contra Francia.
Con todo ello no estoy diciendo que la selección no pueda ganar el titulo europeo, ni que haya realizado un mal encuentro, pero hay que recordar a estos infames periodistas que España tuvo grandes dosis de fortuna durante todo el encuentro, no sólo por el regalo proporcionado por el defensa ruso en el primer gol, sino también por numerosas ocasiones erradas por el conjunto soviético que pudo suponer el empate a uno, o incluso ponerse por delante en el marcador. Tampoco supone un óbice recordar que la selección rusa se vio privada de sus dos mejores jugadores, Andrei Arshavin y Pavel Pogrebniak, ambos, integrantes del flamante campeón de la UEFA, el Zenit de San Petersburgo.
Para finalizar, querría saber dónde se esconden todos aquellos individuos que han estado bombardeándonos durante dos infernales años con la inclusión de Raul en la lista para la Eurocopa. Se les debió caer la cara de vergüenza ante el recital ofensivo ofrecido por el valencianista David Villa, jugador al que sin ningún tipo de duda hubieran sacrificado de haber prosperado los deseos de ver a Raúl vestido de rojo.


Junio 12th, 2008 a las 8:58
Estan todos en sus casas llorando