
Después de la victoria en cuartos de final ante Italia, que supuso el romper el maleficio que perseguía a ‘la roja’ desde hacía ya 24 años, el combinado español ya está centrado única y exclusivamente en la semifinal que les medirá ante Rusia el próximo jueves. Mientras los medios se centran en las tres figuras que salieron a relucir tras el partido contra los transalpinos (Casillas, Fàbregas y el propio Aragonés), el seleccionador español ya medita sobre el posible once titular con el que hacer frente a los de Hiddink.
Marcos Senna, uno de los que mejor rindió ante los azzurri, podría caerse del equipo inicial si no se recupera de los problemas físicos que sufrió en el citado encuentro del domingo. El propio jugador del Villarreal ha declarado que prefiere que otro compañero actúe en su lugar si él no está al cien por cien. Algunos ya apuntan a que Xabi Alonso podría ser su sustituto, en caso de confirmarse la desafortunada baja del hispano-brasileño.
Al parecer, en el ataque también podría haber cambios. Luis reflexiona sobre si dar entrada a Cesc, dejando fuera a Villa, y así ejercer un mayor control en el centro del campo y esquivar la presión de los mediocentros rusos. La posible decisión podría suscitar numerosas críticas, tanto por parte de la prensa como de los aficionados. Esto, seguro que hace que Aragonés se replantee la situación.
Enfrente, España tendrá a una de las sensaciones del campeonato: la Rusia de Guus Hiddink, que ya se ha convertido en todo un héroe nacional en el país del este de Europa. Desde la concentración de nuestros rivales sólo llega una palabra: revancha. Y es que, el equipo que dirige el técnico holandés ha mejorado muchísimo desde que les vencimos por 4-1 en la primera fase de la presente Eurocopa. Ahora, con la clara mejoría de algunos como Zhirkov o Pavlyuchenko y el liderazgo que ejerce el pequeño Arshavin, los que vestirán de rojo el próximo jueves (España lo hará con su segunda equipación, de amarillo) se sienten preparados para llevar el nombre de su país a lo más alto. Además, es uno de los pocos equipos capaces de quitarle a España el balón. No obstante, el claro problema que mantienen en su zaga podría ser un punto muy aprovechable por parte de los españoles.
Sea como sea, la inédita semifinal que viviremos dentro de dos días podría pasar a la historia de nuestro fútbol -o del ruso- y llevarnos a la tercera final de la selección española. Ya superada la maldición de los cuartos, ahora toca mirar hacia adelante. Es el momento de volver a poner nuestro nombre donde se merece, en lo más alto.
Diego Caballero - 24.06.08



Junio 24th, 2008 a las 19:25
Tenemos que llegar a la final…
Es nuestro momento =D