
Enrique Cerezo prometió hace algunos días que el Atlético estaba preparando algunas “sorpresas” de cara al mercado de fichajes. Tras la llegada de Heitinga y Ujfalusi para reforzar la zaga defensiva el deseo de Aguirre podría ser la de un mediocentro ofensivo y un mediapunta para enganchar con la delantera, línea que esperan reforzar con Sinama-Pongolle y Ricardo Oliveira, quien podría llegar al Vicente Calderón antes del próximo martes.
El club madrileño logró alcanzar el ansiado puesto Champions y ahora es el propio presidente rojiblanco quien quiere demostrar que el equipo quiere y puede ir a más. El preferido del entrenador mejicano no es otro que el madridista Júlio Baptista, un futbolista con mucha fuerza, potencia, polivalencia y gol, pero Enrique Cerezo quiere que las relaciones con el conjunto blanco sigan prosperando y no cree que sea necesario reforzarse con un descarte del eterno rival. Y es que al máximo accionista colchonero le sigue atrayendo la opción Riquelme. El pasado verano el propio Javier Aguirre descartó su llegada pero tras darse cuenta del profundo vacío que nota el equipo ante la ausencia del Kun, Maxi o Simao, el “vasco” podría haber acordado con su jefe el fichaje de Juan Román.
Pero el viaje que Cerezo ha realizado hacia tierras Argentinas ha causado furor en el país albiceleste. Los tabloides se hacen eco de un posible interés por el ariete Rodrigo Palacio, un jugador que está en la agenda de varios clubes españoles y por el que Mauricio Macri quiere sacar 25 millones de euros. El Manzanares puede vestirse de gala en pocos meses.



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