En el segundo partido del triangular que definirá el Torneo Apertura 2008, Boca se impuso a San Lorenzo por 1-3 en la cancha de Racing y el martes, también en Avellaneda, tendrá la oportunidad de coronarse campeón si empata o vence ante Tigre. Por su parte, el ‘Cuervo’ perdió todas las chances de alzarse como vencedor, ya que, en caso de darte el otro resultado, esto es, victoria del ‘Matador’, serían los de Victoria los que obtuvieran el primer título de sus 106 años de historia.
El encuentro, como era de esperar, estuvo lleno de intensidad y emoción, tanto en las gradas como en el campo. En una primera parte en la que el buen juego brilló por su ausencia y lo único a destacar fue el tremendo golpe que Silvera y Forlín, que acabó con ambos en el hospital, Boca consiguió adelantarse en uno de los siete minutos que Baldassi había dado de descuento, después de que el partido estuviera parado durante un buen rato mientras atendían al ‘Cuqui’ y al pibe ‘xeneize’. Lo hizo Lucas Viatri, al cabecear un tiro de esquina botado por Riquelme en el 48′.
San Lorenzo comenzó el segundo periodo con una mejor cara, a pesar de que la suerte no estaba de su parte. Y es que Cristian Chávez, que fue el que sustituyó a Silvera tras el fatal encontronazo con Forlín, tuvo que retirarse lesionado en el 37 de la primera. Su reemplazo fue Menseguez.
Como decíamos, el ‘Ciclón’, consciente de que si caía derrotado se perdería la ocasión de salir campeón, fue a por el empate. Fue a su manera, eso sí. Algo lento, sin muchas ideas en ataque, y con más garra que inteligencia. Boca fue cediendo ante el empuje de los de Russo y estos acabaron encontrando su momento. Santiago Solari, uno de los mejores de hoy en el conjunto azulgrana, recibió un flojo pase de Menseguez al borde del área y disparó sin apenas fuerza antes de que la defensa auriazul le encimara: el tiro parecía fácil de atajar, pero el balón se coló entre las piernas de García en un error lamentable que supuso la igualada para los de Almagro.
Era el minuto 60 y empezaba un nuevo partido. Pero, lejos de lo que podía parecer, el fuelle le duró apenas un rato a San Lorenzo. Se volvieron a perder en el ataque y las ideas volvieron a escasear. En el otro bando, Palacio entró por Figueroa en el cambio que terminaría por decantar la balanza para los de Ischia. Rodrigo volvió loca a la defensa del ‘Cuervo’. Primero, provocó la expulsión de Aguirre por doble amarilla, algo rigurosa, y después aprovechó una buena asistencia de Riquelme, que venía precedida por un perfecto contraataque armado por el arquero García después de blocar un córner en contra, para poner a los suyos por delante en el marcador.
El segundo de los bosteros cayó como un jarro de agua fría en los de Boedo. Bergessio terminó perdiendo los papeles ante el colegiado, que cuajó un arbitraje sinceramente pésimo, y también tuvo que abandonar el rectángulo antes de tiempo. Boca a lo suyo: aprovechó una nueva contra para anotar el tercero y definitivo y poner punto y final a las esperanzas de los de Almagro. El otro Cristian Chávez, el de Boca, fue el que asestó el último golpe.
‘Lavandina’ se paraba en la banda, acordándose de toda la familia de Baldassi, mientras que el ‘Indio’ Solari apenas podía reprimir el llanto en su marcha a los vestuarios. Antes de empezar el choque, las tenían todas consigo, y en ese momento ya no tenían ni una sola chance de salir campeones. Un equipo que marchó como puntero durante tantas jornadas, al que un irregular final de campaña terminó pasando factura.
Todo se decide el martes, de nuevo en la cancha de Racing. . Boca Juniors a un lado, con las bajas de Riquelme y Vargas por acumulación de tarjetas; Tigre al otro, con la motivación extra de verse de nuevo en la pelea por la gloria. Quien gane se lleva el título. Si empatan, el ‘xeneize’ será campeón dos años después de su último trofeo nacional.
Cosas Sencillas

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