Hace unos seis meses comentábamos el debut del Atlético en esta edición de la Liga de Campeones y lo titulábamos con un “Por la puerta grande”, haciendo honor al gran partido que los colchoneros se marcaron en Eindhoven ante el PSV. La nota de hoy, como bien han podido observar, es la antítesis a la publicada aquel día, al menos en cuanto al título se refiere.
Es distinta, o mejor dicho, totalmente opuesta, porque lo que nos han mostrado los hombres de Abel es lo contrario a lo que enseñaron aquel día. La ambición, el hambre, el buen juego y la inteligencia la dejaron en Madrid; o en cualquier otro lugar, pero en Oporto no estaban esos factores.
El conjunto portugués ha sido ampliamente superior al Atlético de Madrid durante toda la eliminatoria de octavos y es, por tanto, justo vencedor de la misma. Los de la capital hoy no es que no hayan tenido su día, es que, simplemente, no lo han intentado, no han querido averiguar si podían imponerse a la escuadra blanquiazul.
Lo de Abel es incomprensible, tanto que ni él mismo lo entiende. En el partido más importante de los últimos 12 años de la historia del Atlético, al toledano no se le ha ocurrido otra cosa que dejar a Diego Forlán en el banquillo. Por si fuera poco, cuando le ha dado entrada al mismo ha sido para sacar a Maxi Rodríguez, otro de los futbolistas especiales con los que cuenta este plantel y cuya actuación podría haber sido transcendente a lo largo de la segunda mitad.
El propio Agüero ha resumido con una frase lo que ha sentido a lo largo del choque. “Estando tan solo ahí arriba es imposible”, ha comentado el argentino, que ha echado en falta la presencia de su compañero uruguayo para ayudarle a meterle mano a la zaga lusa.
El Oporto no sólo se ha merecido pasar a cuartos, sino que debería haber conseguido la victoria en el día de hoy. Pero los palos le impidieron a Lisandro y al ‘Cebolla’ Rodríguez abrir el marcador del Estadio do Dragao. Leo Franco fue el mejor de los visitantes, como viene siendo habitual en las últimas fechas.
Y se acabó la participación del Atleti en la Champions. Concluyó de forma totalmente diferente a como empezó; las sensaciones esta vez son de tristeza e impotencia.
El encuentro no admite más análisis, ni siquiera si apelamos a la condición fatalista de este equipo o a la mala suerte. Tampoco si nos acordamos del penalti no pitado sobre Simao. El Atlético no merece estar entre los ocho mejores de Europa, ni tampoco merece clasificarse nuevamente para la Liga de Campeones del año próximo. Así de simple.
Cosas Sencillas

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Marzo 12th, 2009 a las 4:02
[...] el único equipo español que disputará la siguiente ronda de la Champions, ya que el Atleti cayó eliminado ante el Oporto al empatar sin goles en el Estadio do [...]
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