El Oporto tuvo contra las cuerdas al Manchester United en buena parte del encuentro de ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones que enfrentaba a ambos equipos, disputado esta noche en Old Trafford, pero los portugueses no supieron resolver cuando lo tenían todo de cara.
El resultado final no refleja lo sucedido sobre el terreno de juego, ya que el cuadro dirigido por Jesualdo Ferreira practicó un juego espectacular durante el primer periodo, en el que tuvieron el dominio del balón en todo momento y disfrutaron de varias ocasiones claras de gol. De hecho, los blanquiazules no tardaron mucho en abrir el marcador, ya que, cuando sólo se habían cumplido cinco minutos de partido, el ‘Cebolla’ Rodríguez aprovechó un mal despeje de Jonny Evans, sustituto del ausente Ferdinand, para cruzar al palo largo y batir a Edwin Van der Sar.
Sólo un error de los lusos podía meter al noqueado United en el choque. Eso mismo fue lo que sucedió al cuarto de hora, cuando Bruno Alves arriesgó demasiado al ceder a su guardameta Hélton sin advertir la presencia de Wayne Rooney, que aprovechó el regalo del zaguero para igualar la contienda. Pero el tanto del internacional inglés no sirvió para reanimar a los suyos, ya que fue el Oporto el que se adueñó por completo de la posesión del esférico; de ahí al descanso se sucedieron las oportunidades de los ‘dragones’. Rodríguez, Hulk, Lucho, Meireles y Lisandro se pusieron las pilas y entre todos ellos gozaron de unas chances que podrían terminar recordando en el juego de vuelta en Portugal.
Los locales se volcaron en el complemento, no les quedaba otra. Eso sí, mostraron más empuje que inteligencia, más inercia que verdaderas ganas por llevarse la victoria. Carlos Tévez tuvo que ser, de nuevo, el que salvara, momentáneamente, a los ‘diablos rojos’. Rooney volvió a aprovechar otra nueva indecisión de la defensa del Oporto, muy lenta al colocarse en el saque de banda botado por Neville, para ceder al argentino y que este batiera al arquero brasileño.
Restaban solamente cinco para el final y la hinchada del United respiraba de alivio. Pero el fútbol no sería injusto del todo y terminaría por permitir a los portugueses sacar un empate del ‘teatro de los sueños’. Mariano González, que había sustituido a Cristian Rodríguez pocos minutos antes, recibió un centro de Lisandro dentro del área, donde se encontraba absolutamente solo, y volvió a poner la igualada en el electrónico.
Empate injusto que, por otra parte, deja con buen sabor de boca a los visitantes, ya que, al menos, parten con ventaja para choque de vuelta del miércoles de la semana que viene en el Dragão. Los de Ferguson, por su parte, tendrán que demostrar muchas más cosas -aparte de la inagotable buena suerte- si es que quieren colarse entre los cuatro mejores equipos del continente.
Cosas Sencillas

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