Lo de hoy en el Santiago Bernabéu ha sido de locura. Este Madrid comienza a parecerse al que Capello hizo campeón hace dos temporadas: un equipo que apela a la épica y el corazón por encima de la sutileza y el buen juego. Claro aviso a Pep y los suyos de cara a la recta final de la Liga.
Si le dicen a Juande que ganaría este encuentro en el instante que pitan el penalti en contra de su equipo con 2-2 en el marcador, seguramente el manchego se hubiese echado a reír sin parar pensado que estaban gastándole una broma. Pero no. El Bernabéu ha visto cosas más raras y, ultimamente, está muy acostumbrado a ellas.
En la primera parte el equipo blanco deambuló por el césped. Tanto, que los azulones se adelantaron en el marcador, merced a un cabezazo de Soldado ante el que nada pudo hacer Casillas. Estoy ponía el miedo en el ambiente y obligaba al Madrid a reaccionar. Dicha reacción llegó tarde y por casualidad con el tanto psicológico de Higuaín en el 46′, después de un fallo de Cata Díaz y el portero getafense.
Comenzaba la segunda mitad, unos 45 minutos frenéticos que han visto pasar de todo. El encuentro se ha convertido en una autopista dónde el balón sólo conocía las dos áreas, con la elaboración justa y la velocidad endiablada. En una contra el Getafe ha puesto el 1-2 y el temor a la grada del coliseo blanco. El miedo se respiraba en Chamartín.
Pero en el 86′, Guti (quién se lo iba a decir), colaba un escuadrazo y devolvía el empate al electrónico. El Madrid volvía a estar vivo, al igual que la lucha por la Liga. Pero el capítulo no terminaba ahí. Un minuto después se le va la olla a Pepe, que termina expulsado tras cometer penalti y expulsión sobre Casquero. El partido arde por todas partes y Casquero coloca el esférico en el punto fatídico. El andaluz decide apelar al estilo ‘Panenka’. El resto ya lo saben: Iker devuelve la ilusión a todo el madridismo y el partido ya se vuelve definitivamente incierto.
Podrían pensar ustedes que el empate era un buen resultado teniendo en cuenta la situación del Madrid en los minutos de prolongación: con Pepe expulsado y Robben lesionado, pocos alicientes tenía el partido para ir a por él. Pero ahí estaba el Pípita para poner el broche a la nueva ‘machada’ del Real Madrid con un auténtico golazo. Está claro que hoy el hincha merengue no ha tenido tiempo de aburrirse en los 90 minutos de juego.
Así termina el martes, con el Madrid a tres puntos del Barça y con el madridista de a pie con un motivo más para soñar, para agarrarse a la lucha por el título. La presión está en el tejado azulgrana de nuevo, que ha visto cómo el Madrid moría y resucitaba en apenas unos minutos. Así de grande es este deporte.
Cosas Sencillas


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Abril 22nd, 2009 a las 15:48
[...] 88 del partido que anoche enfrentaba a Real Madrid y Getafe en el Santiago Bernabéu. 2-2 en el marcador. Casquero se planta solo [...]
Abril 22nd, 2009 a las 23:32
[...] presión, ni canguelo, ni historietas del niño Jesús. En Madrid siguen empeñados en que los de Pep van a tener una pájara, en que perderán y sufrirán una mala racha. Almas de [...]
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