El día después de que el Chelsea se dejara la vida para detener al “imparable” Barcelona, Manchester United y Arsenal disputaron la segunda semifinal de la Liga de Campeones, en la que los red devils no tuvieron que derrochar tanto esfuerzo como los blues para dominar el encuentro de principio a fin y llevarse un buen resultado para la vuelta.
El Arsenal, sencillamente, no existió. Sólo Almunia, que detuvo varios goles cantados de los locales y que se convirtió en el héroe de los de Wenger, ralló a un buen nivel. El resto no estuvo a la altura de las circunstancias; empezando por un desconcentrado Adebayor, continuando por un inoperante y desastroso Nasri y terminando por una línea defensiva que fue la principal culpable de que John O’Shea pusiera por delante a los de Ferguson a la salida de un córner, allá por el minuto 17.
Como decíamos, el United tuvo todo a su favor para conseguir la victoria. Enfrente se encontró a un rival que no se parecía en absoluto al que pudimos ver ante el Villarreal en Londres o ante el Liverpool en Anfield. Tan sólo un triste disparo entre los tres palos efectuaron los gunners; cosa que se antoja, no sólo insuficiente, sino también deprimente, dadas las características del duelo de esta noche.
El capitán y líder del equipo, Cesc Fàbregas, se contagió de algún modo de la mala actuación de sus compañeros y apenas pudo participar en el escaso juego de ataque de los suyos; cuando lo hizo, los centrocampistas adversarios supieron imposibilitarle la salida del balón hacia jugadores como Walcott, completamente desconectado del partido, Nasri, o el propio Adebayor.
Por su parte, el United encontró en Rooney y Tévez los dos pilares que soportaban todo el peso del ataque de los de Fergie. Un correcto Carrick, que supo imprimirle velocidad al esférico cuando fue necesario, fue el que puso en bandeja el gol al lateral irlandés. La inteligencia de Giggs, al que se le anuló un gol de forma un tanto polémica en la segunda mitad, o la potencia de un desconocido Ronaldo, pudieron darle el segundo a los de Old Trafford, renta que hubiera sido más justa a juicio de Sir Alex.
El Arsenal no se presentó en el ‘Teatro de los Sueños’ y eso le puede jugar una mala pasada en el encuentro del próximo martes en el Emirates. Tendrán que verse las caras con el todavía campeón de Europa y estarán obligados a remontar el 1-0 de la ida. Su temporada depende en buena parte en lo que ocurra en este partido, y ni la excusa de la baja de Van Persie en el día de hoy servirá para justificar la posible eliminación. Wenger -y Fàbregas- tendrá que inventar algo si quiere que los suyos disputen la ansiada final tres años después.
Cosas Sencillas

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Abril 30th, 2009 a las 18:48
[...] toma de otra manera e incluso ve a Ryan Giggs, que ayer cumplió su partido 800 con el United en el duelo ante el Arsenal, como un espejo en el que [...]
Mayo 5th, 2009 a las 16:45
[...] ganar por dos goles de diferencia para pasar a la ansiada final de Roma, ya que el 1-0 de la ida en Old Trafford deja en ventaja momentánea a los de Ferguson. En caso de obtener el pase, el [...]
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