Hasta el minuto 90 tuvo que esperar Dunga para poder respirar tranquilo. Fue en el descuento cuando Kaká transformó una pena máxima cometida por Al Muhamadi al despejar con el brazo derecho un balón que se colaba en la portería egipcia. De esta forma, el nuevo jugador del Real Madrid le dio a la canarinha una victoria que no se mereció en absoluto.
No obstante, en el primer periodo sí podimos ver a un Brasil de cierto nivel. Los sudamericanos consiguieron irse con un 3-1 al descanso, al aprovechar los contínuos errores de la defensa del cuadro africano. Primero Kaká (min. 5), con un auténtico golazo, después Luis Fabiano (11′), al desviar magistralmente con la cabeza un tiro libre botado por Alves, y posteriormente Juan (37′), tras el lanzamiento de un saque de esquina, consiguieron los tres tantos de la verdeamarela en la primera mitad. El gol de Egipto (8′), por parte de Zidan, supuso el momentáneo empate a un tanto y dio esperanzas a unos ‘faraones’ que poco a poco fueron metiéndose en el partido, hasta que sus fallos defensivos volvieron a condenarles.
La segunda parte no tuvo nada que ver con la primera. Los de Hassan Shehata no se amilanaron y comenzaron a controlar la posesión del esférico desde el comienzo del complemento. Después, la salida al terreno de juego de Ahmed Eid terminó por darle a los egipcios el puntito agresivo que les faltó en los primeros 45 minutos. El número ‘10′ de los de rojo se marcó un auténtico partidazo; se movió por todo el campo, demostró su calidad en multitud de ocasiones, volvió loco a su par (Kléber), se echó el equipo a sus espaldas y le dio al juego de ataque de los suyos un dinamismo del que no tardaron en sacar partida.
Primero Shaky, en el 54′, tras una gran jugada colectiva, y después y nuevamente, Zidan, consiguieron llevar la igualada al marcador al Free State Stadium de Bloemfontein. Si ya el nivel de los brasileños había bajado notoriamente, el tercer tanto de sus adversarios se convirtió en un duro golpe del que no supieron recuperarse en todo el segundo tiempo.
Por su parte, los egipcios siguieron controlando el esférico y llevando el peligro, siempre a través de las botas de Eid o Zidan, a las inmediaciones de Julio César. Los norteafricanos pudieron incluso haberse puesto por delante, pero la agresividad y el empuje que habían tenido en los minutos anteriores para empatar la contienda fue desapareciendo con el paso del tiempo.
Más de uno lo pensaba, y no se equivocaba. Si Egipto no marcaba, todo pintaba a que Brasil lo haría de alguna manera. Los de Dunga estaban completando un partido horrible en su segunda mitad, pero todos eran conscientes de que la oportunidad llegaría.
Y llegó, en el minuto 90. El penalti, descarado, tardó en ser señalado por el colegiado inglés Howard Webb. Kaká tomó la responsabilidad de lanzar la pena máxima y, como era de esperar, no falló. De esta forma, con un juego horrible y sufriendo hasta el último minuto para conseguir un triunfo de penalti y en el descuento, la seleçao se adjudicó sus primeras tres unidades en la fase de grupos de la Copa Confederaciones. Tendrán que mejorar, y mucho, si pretenden, al menos, llegar a la final de la cita en Sudáfrica.
Cosas Sencillas

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Junio 16th, 2009 a las 0:53
[...] de la azzurra, gracias en buena parte a la gran actuación de Giuseppe Rossi, se suma a las de Brasil y España y completa el pleno de triunfos de las tres selecciones candidatas al [...]
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